El hiperrealismo aplicado al dibujo de ojos con grafito es una técnica artística que busca representar el ojo humano con tal nivel de detalle, precisión y realismo que la imagen final puede confundirse con una fotografía. Este estilo va más allá del realismo tradicional, enfocándose en los detalles más minuciosos para crear una representación intensamente fiel a la realidad.
Cosas que se han tenido que tener en cuenta al realizarlos:
Texturas extremadamente detalladas: Se representan con precisión las arrugas, los poros de la piel, las pestañas, el vello facial y cualquier imperfección alrededor del ojo. El iris incluye múltiples capas de sombreado para captar la profundidad, las vetas y los reflejos propios del ojo humano.
Dominio del sombreado: Se utilizan técnicas de difuminado (con difuminos, pinceles, papel o incluso bastoncillos de algodón) para suavizar transiciones y simular volúmenes. Los degradados de luz y sombra son esenciales para lograr una tridimensionalidad realista.
Atención al brillo y los reflejos: El uso del grafito se combina con herramientas como borradores moldeables o lápices blancos (en ocasiones se usa carboncillo blanco) para recrear el brillo en la córnea, el lagrimal o los reflejos de luz en el ojo.
Siempre es un reto muy gratificante para todos los alumnos, en este proyecto, donde han participado alumnos de todas las edades.

















































