jueves, 4 de enero de 2024


En Pintasueños también celebramos nuestro particular Halloween dibujando.

Fantasmas, calabazas, castillos embrujados, personajes del cine de terror y monstruitos nos enseñan a realizar veladuras con el color, transparencias, atmósferas frías, luminiscencias, reflejos o expresiones.

Los resultados son siempre increíbles y "terroríficos"




























 


Dentro de un tarro o una botella podemos atrapar infinidad de cosas...
Bosques, océanos, seres mágicos...
Tratar la transparencia del vidrio, la simetría, la imaginación o la perspectiva y las dimensiones son algunas de las técnicas que aplicamos en este proyecto.











 


Para viajar lejos no hay mejor nave que un libro y si además se convierten en escaleras para alcanzar sueños...
¿Qué encontraremos ahí arriba? 






 


Uno de los trabajos clásicos ya en Pintasueños es la realización con pastel de estos árboles mágicos.
La idea surgió gracias a un precioso libro donde se recogen las increíbles ilustraciones de los árboles del mundo. Un libro artesanal y maravilloso por su expresión artística.

El proyecto que proponemos, normalmente en la primera clase, es la de realizar tu propio árbol. 
Este trabajo, que aparentemente parece sencillo, es un indicador de la personalidad de cada nuevo alumno que comienza el curso. Nos da pistas de su creatividad, de su concepto del espacio, de su personalidad y les da una libertad de expresión que nos parece siempre muy interesante.









 


Empezamos el nuevo curso inspirándonos en la obra de Naomi Lord, una artista autodidacta del Reino Unido y cuyo arte consiste en ilustrar adaptaciones de personajes de la cultura pop, criaturas míticas y creaciones originales en un estilo inspirado en kawaii (bonito).

Este tipo de ilustraciones tienen una gran aceptación por parte de nuestros alumnos, su colorido, si estilo amable y mágico les encantan. Nosotros siempre proponemos que las adapten con su propio estilo y personalicen. Admirar el trabajo de grandes artistas nos hace desarrollar también la percepción, los detalles y la curiosidad por saber más de la técnica o trazos que utiliza.